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28 diciembre, 2025

Verano en Tandil paseos en las sierras, cabañas con piletas, turismo aventura y los mejores quesos y salames

El verano en Tandil es sinónimo de atardeceres rosados sobre las sierras, picadas de quesos artesanales y el sonido del viento entre los eucaliptos. A solo 350 km de Buenos Aires, este destino serrano combina naturaleza, aventura y gastronomía como ningún otro lugar de la provincia.

Esa es la vista desde la cima del Parque Independencia de Tandil, adonde llegamos justo a tiempo para ver al sol esconderse en el horizonte, mientras degustamos una picada de quesos y salames con cerveza artesanal.

Quizás sea el final perfecto para un tour guiado con el que recorremos esta ciudad de la provincia de Buenos Aires, que ostenta una de las sierras más antiguas, pertenecientes al Macizo de Brasilia.

A 350 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, el paisaje serrano resulta ideal para realizar caminatas con distintos grados de dificultad, un sinfín de actividades recreativas, turismo aventura y ricas opciones gastronómicas.

Desde hace siete años, en el último fin de semana largo de diciembre se celebra la Fiesta del Queso Tandilero, y desde el mirador del Parque -junto al Castillo Morisco- vemos decenas de stands de productores locales y foodtrucks dispuestos en la diagonal que va hacia la Portada.

El mismo escenario donde, pocas semanas antes, Tandil volvió a batir el récord mundial al elaborar el salame con denominación de origen más largo del mundo, llegando a 487,22 metros.En el Festival Chacinar, Tandil batió el récord mundial del salame más largo: 487,22 metros. Foto Turismo Tandil

En el Festival Chacinar, Tandil batió el récord mundial del salame más largo: 487,22 metros. Foto Turismo Tandil

Ante una vista panorámica conmovedora, la guía Luna nos pide que cerremos los ojos: nos reparte flor de lavanda y nos pide que respiremos profundo para reconectar con la naturaleza y con nosotros mismos, reforzando la idea sugerida minutos antes al atravesar una calle llena de eucaliptos.

A lo largo del paseo, contemplamos el Lago del Fuerte, un embalse artificial creado en 1962 para prevenir inundaciones, con un chorro de agua en el centro y un puñado de amigos que pasan a toda velocidad con sus kayaks delante del cartel vegetal de Tandil.El Lago del Fuerte y el famoso cartel vegetal de Tandil. Foto Diana Pazos

El Lago del Fuerte y el famoso cartel vegetal de Tandil. Foto Diana Pazos

Después de la foto de rigor en el lugar, pasamos también por el Parque del Origen, un espacio verde cerca del dique seco del Ramal H, que llama la atención con sus réplicas de dinosaurios construidas en metal, incluyendo la del gran Argentinosaurus. Hay juegos infantiles, una senda aeróbica y estaciones saludables para hacer ejercicio.

Seguimos hasta el emblemático Monte Calvario, inaugurado en 1943 bajo el proyecto del arquitecto Alejandro Bustillo.El Monte Calvario es un paseo tranquilo y gratuito, para caminar bajo la sombra de los árboles. Foto Diana Pazos

El Monte Calvario es un paseo tranquilo y gratuito, para caminar bajo la sombra de los árboles. Foto Diana Pazos

Protagonista absoluto en Semana Santa, cuando la ciudad recibe turistas de todo el país, el Calvario posee 14 grupos escultóricos que ilustran las estaciones del Vía Crucis y una cruz de 22 metros.

Es gratuito, y también forma parte del paseo la capilla de Santa Gemma y la Gruta de Lourdes.

De cara a la temporada

El Parque del Origen tiene réplicas de dinosaurios a escala real. Foto Diana Pazos

El Parque del Origen tiene réplicas de dinosaurios a escala real. Foto Diana Pazos

“Llega el verano, los días son más largos, y es el momento perfecto para escaparse y desconectar de la rutina: el mejor destino para eso es Tandil, rodeado de cerros bajos, arte por todos los rincones, y repleto de aromas y sabores con identidad serrana”, afirma Paula Silva Rivera, presidenta de la Asociación de Guías de Tandil.

Durante la presentación oficial de la temporada estival, realizada en el marco de la Fiesta del Queso, la guía universitaria hace hincapié en atributos como “la mística de una ciudad pequeña, con su siesta, sus ferias en las veredas y plazas, y los parques llenos de infancias. Porque a tan solo 20 minutos en cualquier dirección, podés hacer un senderismo relajado, tomar mates en la cima de un cerro escuchando los sonidos de la naturaleza y con el viento despeinándote”.Vista aérea del Parque Independencia y el Lago. Foto Turismo Tandil

Vista aérea del Parque Independencia y el Lago. Foto Turismo Tandil

Por su parte, Diego Martin, ex director de Turismo y actual secretario de Desarrollo Productivo e Innovación, señala que “Tandil combina cercanía, naturaleza, gastronomía, descanso, aventura y patrimonio cultural. En ese sentido, los complejos de cabañas y hoteleros ofrecen servicios de mejor calidad año tras año, sumando piscinas a sus establecimientos. Hasta tenemos un parque de agua”.

Y destaca que cuando el sol empieza a bajar detrás de las sierras, hay cabalgatas al atardecer, caminatas bajo la luna y visitas a pueblos cercanos.El Centinela tiene aerosillas y propuestas para todas las edades. Foto Shutterstock

El Centinela tiene aerosillas y propuestas para todas las edades. Foto Shutterstock

En cambio, a quienes les gusta más la adrenalina, tienen recorridos en bicicleta, kayak, desafíos de cuerdas y puentes colgantes entre paredones serranos.

Las propuestas (se detallan en tandil.tur.ar) incluyen escalada, rappel, planeadores, parques aéreos y la senda aeróbica Las Ánimas, con un trayecto de 6 km con paradas y audioguías que hablan de los antiguos picapedreros.Las picadas son el producto estrella de Tandil. Foto Diana Pazos

Las picadas son el producto estrella de Tandil. Foto Diana Pazos

Quesos, salames, miel, mermeladas, alfajores, cervezas, vermut y vino son algunos de los sabores locales y con gran prestigio, además de la gran oferta de alimentos libres de gluten y marcas locales para celíacos.

De hecho, en Tandil está creciendo como destino libre de gluten. La ciudad cuenta con un Cluster Libre de Gluten que ya reúne a varios emprendedores, empresas e instituciones que trabajan juntos para «que comer sin TACC sea más fácil, seguro y delicioso».El Cluster Libre de Gluten de Tandil tiene varias marcas sin TACC. Foto Diana Pazos

El Cluster Libre de Gluten de Tandil tiene varias marcas sin TACC. Foto Diana Pazos

“Cada producto, cada paisaje y cada persona guardan una historia que cobran vida en las excursiones guiadas: desde el misterio de la caída de la Piedra Movediza hasta el significado del Calvario y las leyendas que rodean al Lago”, dice Paula.

Hacia la mítica Movediza

Con 295 metros, el Cerro La Movediza contó durante miles de años con una curiosidad natural. ¿Por qué? Porque la Piedra Movediza era una roca de granito de 300 toneladas, 7,5 metros de ancho y 6 metros de largo, pero su base era un pequeño punto en contacto con un vértice redondeado y estaba en vacilante equilibrio.La réplica de la famosa Piedra Movediza de Tandil. Foto Diana Pazos

La réplica de la famosa Piedra Movediza de Tandil. Foto Diana Pazos

Finalmente, la piedra cayó el 29 de febrero de 1912 y, en el sitio original, se colocó una réplica en 2007, creando así un paseo gratuito con escaleras, pasarelas y miradores.

Sin dudas, es el símbolo de la ciudad. Y allá vamos: subimos los escalones de piedra para ver de cerca la roca, y en unos 20 minutos lo logramos.La réplica de la Piedra Movediza permite ver cómo se mantenía en equilibrio la original. Foto Diana Pazos

La réplica de la Piedra Movediza permite ver cómo se mantenía en equilibrio la original. Foto Diana Pazos

El esfuerzo vale la pena, tanto por la panorámica serrana que vemos desde la cima como por la contemplación de la réplica de La Movediza al alcance de la mano, su forma, su color y sus dimensiones.

Otro cerro famoso es El Centinela, con una particular figura en posición vertical que llega a los 7 metros de alto y pesa 72 toneladas. Es parte de un parque para pasar el día, con aerosillas y propuestas para todas las edades.

Fiesta y cata de quesos

En lo que ya es una cita gastronómica ineludible, se celebró la 7ma. edición de la Fiesta del Queso Tandilero en la diagonal del Parque Independencia.La séptima edición de la Fiesta del Queso Tandilero. Foto Diana Pazos

La séptima edición de la Fiesta del Queso Tandilero. Foto Diana Pazos

Con entrada libre y gratuita, los visitantes y locales disfrutaron del 6 al 8 de diciembre de la convocatoria del Cluster Quesero de Tandil, Bar Tent Eventos y el Municipio, con el auspicio del gobierno bonaerense.

Los productores locales presentaron más de 50 variedades de quesos artesanales, con degustaciones.

Un lugar especial tuvo la Carpa Quesera, ya que ofreció las Catas Sensoriales a total beneficio del Banco de Alimentos de Tandil.En la Carpa Quesera se realizan las Catas Sensoriales a beneficio. Foto Diana Pazos

En la Carpa Quesera se realizan las Catas Sensoriales a beneficio. Foto Diana Pazos

Se trata de una experiencia imperdible, que siempre comienza con la colocación correcta del plato y la disposición de los quesos en el sentido de las agujas del reloj.

El primero a probar está “a las 12”, es decir, en lo alto del plato. Para ir aumentando en intensidad, este es un queso típico de Tandil, el llamado Banquete. Olemos la barrita de queso, la rompemos en dos, olemos la superficie de corte y masticamos.Cinco quesos para la cata de quesos en Tandil. Foto Diana Pazos

Cinco quesos para la cata de quesos en Tandil. Foto Diana Pazos

El segundo es un Pategrás, el tercero es con tres leches (oveja, cabra y vaca), el cuarto es un Reggianito, y lo probamos con miel, una gran combinación italiana.

El quinto y último es un ahumado natural. También aprendemos a acompañar los quesos con frutos secos, mermelada de moras, uvas y vino. El pan sirve limpiarse la boca.

El tour quesero

Organizado junto a la Asociación Argentina de Fromageliers (es decir, sommeliers de quesos), iniciamos un recorrido guiado por los stands de los productores.Tradición Inza produce quesos desde el año 2000. Foto Diana Pazos

Tradición Inza produce quesos desde el año 2000. Foto Diana Pazos

Empezamos por Tradición Inza, una empresa que produce quesos desde el 2000 con recetas propias a partir de la leche del tambo familiar: “Acá tenemos quesos de cuatro variedades: pasta dura, semi-dura, natural y saborizados, además de los quesos con ojos como Fontina y Gruyère. Nuestro producto estrella es el Reggianito, que sirve para rallar y tiene 12 meses de estacionamiento. ¿Quieren probarlo?”, convida Hugo Inza, que le vende a varios comercios y abastece a su propia familia en Época de Quesos.

No solo se trata de uno de los “templos” queseros de Tandil, sino que Época de Quesos es el único edificio que no tiene ochava y data de 1860. Allí funcionaba la Posta del Centro, un espacio de descanso tras largos viajes en carreta, en el trayecto de Buenos Aires al Fuerte de la Independencia.

Época de Quesos combina historia con sabores regionales. Foto Diana Pazos

Época de Quesos combina historia con sabores regionales. Foto Diana Pazos

En 1920 se convirtió en un almacén de ramos generales, que funcionó hasta 1970, y después de permanecer cerrado hasta 1990, el lugar fue recuperado y se convirtió en una tradicional casa de productos regionales y restaurante.

Entonces, llegamos a 4 Esquinas, donde Romina Somi y Fabián Bugna elaboran quesos a partir de leche de oveja, algo de vaca y, recientemente, también de cabra. Todo comenzó en 1998, cuando era un viejo almacén de campo al que impulsaron como restaurante.

Romina Somi ofrece los quesos de oveja en  4 Esquinas. Foto Diana Pazos

Romina Somi ofrece los quesos de oveja en 4 Esquinas. Foto Diana Pazos

Explica Romina: “Trajimos un semi-duro. Es como si fuera un gouda, pero con leche de oveja. Obviamente, con más maduración se va poniendo más intenso, más picantito. Y también tenemos este queso tipo griego, que es el de las ensaladas, pero tiene oveja y cabra. Es semi-duro, pero tiene más humedad, y queda muy bien en las picadas, por ejemplo, con aceite de oliva”.

Junto al gran Banquete de 96 kilos, Alvaro Cobo, director del Instituto Agrotecnológico de Tandil, cuenta que “la Escuela Granja cumple 110 años, y nace precisamente en una fábrica de queso. Acá van a ver un Cheddar, pero no es el que se derrite: es más potente, tiene grasa y muchas veces se hace maridaje con alguna bebida como whisky, brandy o cognac. Este queso se hace en la escuela hace 98 años”.

Alvaro Cobo, director del Instituto Agrotecnológico de Tandil. Foto Diana Pazos

Alvaro Cobo, director del Instituto Agrotecnológico de Tandil. Foto Diana Pazos

El más conocido es el queso Banquete, que se puede comer con dulce o con chacinados porque es bastante neutro. Le llaman así porque tiene forma de banco.

En el puesto contiguo tiene su stand Raúl Mastrangelo, ex alumno de la Escuela Agraria Ramón Santamarina, la “cuna del Banquete”.Raúl Mastrangelo en el stand de Tandileofú. Foto Diana PazosRaúl Mastrangelo en el stand de Tandileofú. Foto Diana Pazos

Fue tambero y quesero, hasta que en 2007 fundó su fábrica Tandileofú, que tiene negocio propio, y elabora quesos semi-duros, saborizados, con ojos y duros. “Hace 40 años que hago quesos… Toda una vida”, expresa Raúl, y nos ofrece un ahumado para degustar.

Desde hace tres años, Agustina Miqueo es presidenta del Cluster Quesero, asociación civil constituida por productores, pymes, instituciones públicas y privadas, y organismos vinculados a la producción quesera. El Cluster busca “promover estrategias basadas en el agregado de valor, potenciando el desarrollo regional y la generación de empleo”Los quesos de Tandil, entre los mejores. Foto ShutterstockLos quesos de Tandil, entre los mejores. Foto Shutterstock

Ella nos recibe en el puesto de La Juanita: “Hacemos queso de vaca desde hace casi 50 años en este emprendimiento familiar que empezó por accidente: entregábamos leche a una fábrica que pasaba a retirar por varios tambos de la zona, pero en 1973 hubo inundaciones. Entonces recuperamos una vieja receta de mi abuela de un Pategrás y elaboramos el primer queso”.

Y agrega: “Mi papá siguió ordeñando y también vendiendo los quesos. Hoy trabajamos todos: elaboramos más de 10 variedades, tenemos 400 vacas en ordeñe, el tambo, la recría, la fábrica y un punto de venta al público. Hacemos Gouda, Tandil, Pategrás, Sardo, Romano, Reggianito…Y la línea de los especiados y el dulce de leche”.Agustina Miqueo, en el stand de La Juanita, es presidenta del Cluster Quesero. Foto Diana PazosAgustina Miqueo, en el stand de La Juanita, es presidenta del Cluster Quesero. Foto Diana Pazos

A 25 km de Tandil, en La Juanita están comenzando a organizar visitas los fines de semana largos para contar cómo era el ordeñe antes y cómo es ahora mecanizado, ver una parte de la fábrica -sobre todo, los maduradores donde se estacionan los quesos-, y luego hacer una degustación.

Según cuenta Agustina, “en el año 2020 entramos en el proyecto OVOP (One Village, One Product: un pueblo, un producto), de cooperación internacional con Japón. Es muy importante porque tiene cuatro pilares: identidad y orgullo; potencial turístico; participación, inclusión y autogestión; y productos y servicios locales”.La medición del salame, que logró un nuevo récord mundial en Tandil. Foto Turismo TandilLa medición del salame, que logró un nuevo récord mundial en Tandil. Foto Turismo Tandil

A su vez, Tandil volvió a obtener hace poco más de un mes el récord del salame con denominación de origen (DOT) más largo del mundo: midió exactamente 487,22 metros y pesó alrededor de 1200 kilos.

De la mano de Cagnoli, en la última edición de Festival Chacinar, la presentación del salame fue un espectáculo: llegó enrollado en un enorme carretel y, conforme lo iban desenrollando, lo midieron metro por metro.

Fuente: Clarin.com

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